La grave situación de violencia generalizada que vive el País no deja de ser preocupante. El asesinato de líderes y lideresas que se da en Colombia, parece ser un método de continuidad de las múltiples violencias que se han vivido a lo largo del territorio nacional.

Parece también, ser un método para seguir imponiendo a los pueblos, en especial étnicos, un modelo de desarrollo inconsulto o una idea de país perteneciente a una élite, para quienes los otros y las otras por no ser de su línea de visión y misión representan un obstáculo.

Para el Pueblo afrocolombiano, ha sido muy difícil encontrar nuestro verdadero lugar, el que nos merecemos en el devenir de este país, debido a que siempre se ha construido desde las lógicas del avasallamiento, la dominación, la exclusión, el racismo y la discriminación, en ultima, la negación del “otro” lo “diferente” como sujeto o ser.

Los líderes sociales y autoridades afrocolombianas asesinados después del Acuerdo de Paz, según el monitoreo realizado con las organizaciones supera los 86 muertos ocurridos entre Cauca, Valle del Cauca, Chocó y Nariño.  Estos asesinatos constituyen una realidad de exclusión democrática nacional.

Las causas por la que asesinan a líderes y lideresas del pueblo afrocolombiano y negro está relacionada con variables como el ejercicio de exigibilidad de los derechos, la autonomía territorial, el gobierno propio, la restitución de las tierras, la oposición al narcotráfico, la defensa del medio ambiente y la biodiversidad, y en especial los ríos.

Acaba de ser presentado el informe,

El riesgo de defender y liderar

Pautas comunes y afectaciones diferenciales en las violaciones de los derechos humanos de las personas defensoras en Colombia.

CNOA, ha participado de la elaboración de este documento, el cual les invita a leer para hacer seguimiento y conocer esta realidad que flagela la vida de quienes se toman la vocería para defendernos nuestros derechos.

Por otro lado, reiteramos la necesidad de seguir denunciando la violación a los derechos humanos de las y los que defienden la vida, nuestros líderes y lideresas. Con estos asesinatos, se pone de manifiesto  el racismo estructural, la exclusión social y la discriminación que vive el Pueblo afrocolombiano, las personas negras, sus organizaciones y sus territorios como escenario privilegiados.

El asesinato de un líder afrocolombiano tiene no solo afectación colectiva específica a un territorio, sino tal como se estable en el Decreto Ley 4635 de 2011, afecta la estructura institucional, cultural y la estabilidad del pueblo afrocolombiano en un espectro nacional.

En los procesos organizativos a nivel territorial y nacional se sienten los impactos, al ver cómo continua la destrucción, que para la población negra no nace solo con el conflicto, sino mucho antes con la trata transatlántica, ha sido un largo periodo sin tregua de ataques y mutilaciones comunitarias y sociales. Mientras nosotros como pueblos somos dañados de manera sistemática otros ganan y sus negocios crecen en los territorios de un país que nos entierra.

Termino esta corta reflexión preguntando:

¿Por qué el derecho a defender el territorio, el ambiente, la comunidad, la vida de nuestras comunidades está constando la vida de tantos lideres y lideresas en nuestro país?

La Editorial C.N.O.A., es un canal de comunicación abierto del pueblo Afrocolombiano, Negro, Raizal y Palenquero. Los artículos publicados aquí manifiestan las opiniones de sus autores/as.