La Conferencia Nacional de Organizaciones Afrocolombianas, CNOA, denuncia que el DANE no haya entregado resultados del Censo 2018 y por ello el DNP haya utilizado las proyecciones del Censo del 2005 y los datos de la Encuesta Integrada de Hogares del 2016 como insumos para el Plan Nacional de Desarrollo y su propuesta para el pueblo afrocolombiano.

 Existe un alto subregistro de datos sobre la población afrocolombiana, negra, raizal y palenquera. En el Censo del 2005, el 10,6 % de las personas se autorreconocieron en alguna de estas categorías, sin embargo, la población real puede ascender al 25%.

Bogotá, febrero de 2019. El Plan Nacional de Desarrollo 2018 – 2022 (PND), puesto a consideración la semana pasada por el Gobierno Nacional ante el Congreso de la República, no tomó en cuenta los datos del Censo General de Población y Vivienda 2018 para designar $19 billones a políticas públicas relacionadas con la población afrocolombiana, negra, raizal y palenquera.

Desde diciembre de 2018, la Conferencia Nacional de Organizaciones Afrocolombianas, CNOA, ha sido reiterativa con el Departamento Nacional de Planeación, DNP, en que el análisis de las bases del PND, y las propuestas desplegadas en él, no pueden seguir utilizando las proyecciones del censo realizado en el 2005 y los datos de la Encuesta Integrada de Hogares del 2016 como insumos para construir el documento.

La CNOA, señaló que “la asignación de $19 billones para el pueblo afrocolombiano es un hecho destacable. Sin embargo, la efectividad que tendrá la ejecución de ese presupuesto para disminuir la exclusión y la inequidad histórica queda en entredicho, ya que la base estadística con la que se establecieron las 250 propuestas consignadas en el documento es imprecisa. No retomar los resultados del censo 2018 es un despilfarro de esa inversión como país”.

La CNOA ha venido advirtiendo al Departamento Nacional de Estadística, DANE, y al Gobierno desde hace 5 años que para que las políticas públicas estén orientadas a disminuir la exclusión, el censo debía reflejar la realidad de las comunidades afrocolombianas, negras, raizales y palenqueras. “El hecho de que el PND se haya formulado con otros datos, demuestra que el ejercicio censal fue deficiente, que está incompleto a un año de implementación, lo cual nos deja en una situación alarmante respecto a la pertinencia de las acciones que adelantarán el Gobierno Nacional, los departamentos y los municipios en los próximos años, sobre todo en este contexto de postconflicto, en el que las comunidades en los territorios siguen sufriendo los impactos de la guerra y el PND debe considerar estas realidades”.

De hecho, la CNOA, a través de la Mesa Interétnica Censal, manifestó en reiteradas ocasiones preocupación sobre la metodología y el estado detallado de la recolección de datos sobre los pueblos étnicos durante el operativo. El presupuesto asignado para tal fin no fue suficiente para acceder y responder a las particularidades de los territorios, sobre todo en áreas rurales y de difícil acceso. Adicionalmente, la organización recibió denuncias sobre la omisión de la

pregunta de autorreconocimiento étnico durante la fase presencial del censo, descoordinación de los equipos censales, falta de sensibilización sobre el operativo censal y su cobertura total del territorio.

Ante las solicitudes de información realizadas al DANE para aclarar esta situación, la entidad respondió en septiembre de 2018 que aún se encontraba levantando la información estadística, principalmente en zonas con presencia mayoritaria de pueblos étnicos como los departamentos del Pacífico, la Sierra Nevada de Santa Marta y Córdoba. El DANE señaló que, una vez finalizado el operativo censal en estas regiones, se procedería con el análisis y procesamiento de la información recolectada, la cual se entregaría en diciembre de ese año. Sin embargo, esto no ocurrió.

Se tiene conocimiento de que, en diciembre, en municipios como San Andrés Islas y Cali el proceso de captura de información estadística continuaba. También, que en la gran parte del territorio nacional no fue posible acceder a las comunidades urbanas y rurales debido a la presencia de grupos armados que amenazaron la seguridad del proceso.

“El hecho de que el PND 2018 – 2022 no incluya los datos de este ejercicio censal es una oportunidad perdida para disminuir la exclusión y la inequidad étnico-racial en Colombia. Está claro que estructurar y ejecutar el Censo del 2018 fue responsabilidad del gobierno anterior, no obstante, solicitamos a los entes de control que evalúen qué ocurrió con el operativo e invitamos al Congreso de la República a evaluar la pertinencia de los datos con los que el PND fue presentado” solicita la CNOA.

Cabe resaltar que en Colombia existe un gran subregistro de datos sobre esta población. En el Censo del 2005, el 10,6% de la población colombiana se autorreconoció como afrocolombiana, negra, raizal o palenquera. Sin embargo, centros de investigación como el CIDSE de la Universidad del Valle han calculado que la población puede ascender al 25%, como lo refiere también la Comisión de Seguimiento del auto 005 de desplazamiento forzado para población afrocolombiana a la Corte Constitucional. El país no puede esperar 4 años más para implementar estrategias efectivas que respondan a la realidad de las y los colombianos en este escenario de postconflicto.