Escrito por:
Luisa Fernanda Pulido Miranda
Estudiante de Pedagogía Infantil y Líder Afrocolombiana

Retomar elementos que surgen para el reconocimiento de la población afro en Colombia se convierte en derrotero, en tanto, desde allí se gestan las posibilidades que se tienen de garantizar derechos y trabajar por una sociedad más justa y equitativa; así, en 1998 se reglamenta la Cátedra de Estudios Afrocolombianos mediante el decreto 1122 del mismo año, mediante el cual, el Estado expide normas para la implementación de la Cátedra de Estudios Afrocolombianos en todos los establecimientos de educación formal del país fijando objetivos, formas de seguimiento y formación de la capacidad para la implementación de la Cátedra de Estudios Afrocolombianos en el sistema educativo colombiano. Así hoy, 22 años después de la promulgación del decreto en mención, encontramos en la realidad educativa del país que son pocas las instituciones educativas que la están asumiendo y las que lo hacen, lo permiten desde proyectos o celebraciones de la afrocolombianidad, no desde el currículo. Resulta entonces importante que también sea posible que el ejercicio de reivindicación de derechos y reconocimiento de la historia, sobrepase la celebración y la afrocolombianidad como un proyecto, dándole lugar en los Proyectos Educativos Institucionales, planes de estudios y convirtiéndola en asignatura.


En este sentido, las áreas del saber deben encontrar en la  Cátedra de Estudios Afrocolombianos otras formas de humanizar y construir conocimiento. Desde esta perspectiva, la Cátedra de Estudios Afrocolombianos debe estar presente en los discursos pedagógicos institucionales en la medida en que la institución incorpore en sus prácticas la reivindicación de la dignidad humana y el reconocimiento del otro y la otra.


En este sentido, las áreas del saber deben encontrar en la  Cátedra de Estudios Afrocolombianos otras formas de humanizar y construir conocimiento. Desde esta perspectiva, la Cátedra de Estudios Afrocolombianos debe estar presente en los discursos pedagógicos institucionales en la medida en que la institución incorpore en sus prácticas la reivindicación de la dignidad humana y el reconocimiento del otro y la otra.

Históricamente la educación ha transitado por muchos saberes, y la cultura y el saber ancestral afrocolombiano no pueden ser la excepción. Entonces, a partir de una preocupación que surge desde la experiencia de formación docente, participar en organizaciones que propenden por la reivindicación de los derechos de la población afrocolombiana y estar en constante relacionamiento con población docente e infantil en diferentes contextos educativos,  permitió identificar algunos factores como indiferencia, invisibilización y discriminación hacia la población afrocolombiana, lo cual, lleva a pensar sobre la necesidad de aunar esfuerzos por entender desde la diferencia, erradicar el racismo y ser legítimos como seres humanos en una sociedad culturalmente diversa.

Así, la Cátedra de Estudios Afrocolombianos es una propuesta educativa que no sólo debe estar pensada como un plan de estudios, sino como un lineamiento que debe ser visto desde toda perspectiva educativa y ser aplicada en todas las áreas del conocimiento, pudiendo estar involucradas en todas las actividades curriculares, respondiendo a las  características actuales del país y las obligaciones de la institución educativa como corresponsable del proceso de formación integral de los niños y las niñas; así, se hace necesario propiciar los espacios y estrategias pertinentes para que haya un verdadero desarrollo integral, que incluye no solamente la formación académica, sino también la preparación en valores humanos.

Aunque aún no es una realidad que las instituciones educativas reconozcan  la importancia de la transversalización de la Cátedra de Estudios Afrocolombianos en los currículos y si bien dentro de los objetivos de dicha cátedra se plantea que no ni debe convertirse exclusivamente de y para poblaciones negras, sí es necesario que esta tenga una relación e importancia en los territorios de comunidades negras para que haya una reconstrucción de su identidad cultural. De ahí que se haga necesaria una educación intercultural para todos y todas mediante la cual los grupos étnicos refuercen su autonomía desde la interculturalidad.

Considerando que la Cátedra de Estudios Afrocolombianos carece de política de apropiación definida en el ámbito educativo,  es importante promover a través de su implementación, los aportes realizados por los grupos afrocolombianos y consolidarla  como una Política Educativa para fomentar la interculturalidad como elemento fundamental, como el proceso de comunicación e interacción entre personas y grupos con identidades culturales. Esta implementación se convertiría en una acción para reparar  y mitigar los efectos racistas de manera profunda en las instituciones educativas.

Por ello se hace necesario asumir la implementación de la Cátedra de Estudios Afrocolombianos como una apuesta política, ética y social en la escuela,  así como una estrategia para desarrollar y reflexionar sobre una educación diversamente cultural que posibilite en los maestros, los niños y niñas el autorreconocimiento de los valores históricos, políticos y culturales del pueblo afrocolombiano, realizando un trabajo de formación en implementación de la Cátedra de Estudios Afrocolombianos, desde una pedagogía en la escuela y la recuperación de los aportes en valores históricos, culturales, sociales, económicos, espirituales de los pueblos afrocolombianos, que permita también aportar a la construcción de paz en diferentes territorios.

De esta manera este ejercicio de visibilización para el pueblo afrocolombiano  debe ser repensada desde la pedagogía como una posibilidad que aborde los sueños de quienes están inmersos en ella pues es en últimas, una reflexión de la diversidad de infancias y juventudes que están hoy por hoy en nuestro país y en específico en nuestros contextos debe responder a la reivindicación de las luchas que por siglos las infancias y juventudes afrocolombianas han sufrido y que merecen un rompimiento importante de esa cadena de desconocimiento que ha llevado a diversas formas de discriminación y racismo construidas históricamente y reforzadas en las prácticas cotidianas de la escuela; dichos saberes que de una u otra forma responden a la cultura, a la historia y a las maneras de ver el mundo, primando el derecho a la diferencia por encima de cualquier representación que sobre el ser exista.

De ello resulta necesario decir que el desafío es amplio y requiere de una acción integrada y coherente, que vincule a múltiples actores  del sector educativo, de manera directa e indirecta. La Cátedra de estudios afrocolombianos debe ser tomada como una oportunidad para hacer visibles algunas de las dificultades estructurales del sistema educativo, al tiempo que se convierte en una oportunidad para avanzar en la construcción de políticas educativas interculturales, generando una reflexión sobre cómo las maestras y maestros de las infancias y de la adolescencia entienden el mundo, las realidades de los niños y niñas de las escuelas del país y la interacción de los saberes integrados históricamente para el fortalecimiento de la construcción de paz en entornos educativos.

La Editorial C.N.O.A., es un canal de comunicación abierto del pueblo Afrocolombiano, Negro, Raizal y Palenquero. Los artículos publicados aquí manifiestan las opiniones de sus autores/as.