Desde la Convergencia reafirmamos la importancia sobre conocer, entender y difundir a través de diferentes escenarios, la historia del pueblo afrocolombiano en la construcción de país, las realidades que hoy se viven desde las regiones y las propuestas de un país que reconoce la diversidad étnica y cultural como parte de la riqueza.

Desde allí creamos estrategias para hacer frente al racismo y la discriminación, compromiso que hace parte de la agenda de paz de las organizaciones sociales que conforman la convergencia, y que trabajamos con aliadas y aliados en este proceso de construcción colectiva y de defensa de derechos humanos iniciando con la infancia y la juventud.

En este sentido, una de estas alianzas es con la Universidad Panamericana, con quien articulamos procesos de formación y visibilización del pueblo afrocolombiano desde la academia. Por ello, durante el mes de abril desarrollamos dos encuentros con estudiantes de Licenciatura en Pedagogía Infantil con Enfoque en Inclusión social, con quienes trabajamos entorno a la importancia del enfoque étnico racial afrocolombiano en los procesos de formación de docentes para la atención a la primera infancia, y las estrategias de aprendizaje de las niñas y niños en el aula, desde el reconocimiento de la diversidad étnica la creación de nuevas prácticas pedagógicas antirracistas.

Durante los talleres, se dialogó con las y los participantes en sobre el reconocimiento de las infancias, las particularidades del pueblo afrocolombiano y los retos que como maestras y maestros se tienen en el aula para el reconocimiento de las niñas y niños como sujetos de derechos.

También se trabajó desde la importancia reproducir información contada por nosotros y nosotras mismos/as como afrodescendientes, para reconstruir y visibilizar nuestra historia, saberes ancestrales y lo que queremos lograr en términos de educación propia (inclusiva) para las generaciones venideras. Ahora bien, sabemos que necesitamos aunar esfuerzos en este desafío, por ello la importancia de articularnos con maestros/as, estudiantes de licenciatura, organizaciones sociales, niñas, niños y jóvenes que puedan aportar desde sus realidades y propuestas.

Comprender que somos diversos posibilita la construcción colectiva de conocimientos, de metodologías aplicadas en el aula de clase y diferentes espacios de enseñanza, donde las niñas, niños y jóvenes en proceso de aprendizaje también tengan espacios para desaprender estereotipos, para autorreconocerse, ser críticos, reconocer, respetar y valorar la diferencia étnica, eliminando los miedos que les generan otros y otras por ser diferentes, reafirmando la importancia de preservación de costumbres y saberes; estas se convierten en herramientas fundamentales para la Catedra de Estudios Afrocolombianas CEA, en consonancia con la ley 70 de 1993 y el decreto 1122 de 1998, en esa apuesta de incluir conocimientos sobre el pueblo afrocolombiano en el plan de estudios y el Proyecto Educativo Institucional – PEI. Es la oportunidad de seguir caminando juntos con colegios y universidades en la construcción de paz, vista como la garantía de derechos humanos individuales y colectivos, que se consolidan el derecho a la etnoeducación. Esta es una tarea de todos y todas.