Conciente de la ausencia de enfoque diferencial en la respuesta que el Gobierno de Colombia esta realizando en su política de atención a la pandemia “CoronaVirus 2019”, en adelante COVID-19, que cuenta con un total de 718.685 casos confirmados en el mundo y 33.881 muertes1, y alarmados por la necesidad de entender y atender urgentemente las particularidades que la expansión del COVID-19 tiene en el pueblo y comunidades afrodescendientes, pues cálculos expertos ya nos indican que solo en el Pacífico podriamos terminar enfrentando el contagio de 765.622 personas de las cuales 190 mil requerirán tratamiento intrahospitalario especializado, el Consejo Nacional de Paz Afrocolombiana-CONPA pone al servicio de las comunidades, organizaciones, familias y personas afrodescendientes el siguiente conjunto de directrices en orden de incrementar el nivel de preparación, alerta y respuesta para prevenir o manejar posibles casos de COVID-19. 

¿Por qué debemos tomar y acatar medidas drásticas? Pongamoslo en contexto: 

El racismo también incide en la pandemia. Pese al reconocimiento Constitucional y la multitud de iniciativas legislativas, sentencias judiciales, políticas y programas adoptados por el Estado colombiano para responder al racismo estructural que afecta a la población afrodescendiente, su larga historia de mala aplicación y los escasos recursos destinados han conducido a que la población afrodescendiente (entre el 10 y 20% del total de población nacional: 5 o 10 millones de personas aprox.) siga siendo víctima de una discriminación estructural generalizada, hasta el punto de que alrededor del 80% de las y los afrocolombinos tienen sus necesidades básicas insatisfechas y más del 60% carecen de acceso a servicios sociales y programas de asistencia. Situación que es más crítica en los territorios rurales y en las zonas urbanas donde la segregación racial de facto de personas afrodescendientes, en su mayoría desplazadas, les obliga a vivir en los barrios más pobres y en viviendas de escasa calidad, sin agua de calidad y saneamiento básico, en donde el  acceso a los servicios de salud es muy deficiente y en los entornos rurales casi nulo.  

La población afrodescendiente está en un alto riesgo ante la PANDEMIA del COVID-19 y los territorios mayoritariamente afrodescendientes no cuentan con una red de equipamentos y personal que le permita atender debidamente las posibles personas afectadas por esta enfermedad. Preocupa entonces que la población afrodescendiente habita mayoritariamente territorios que tienen una precaria o nula infraestructura de servicios de salud, como lo ejemplifica claramente el departamento del Chocó que cuenta con 457 mil personas, la mayoría de ellas afrodescendientes, y no cuenta hospitales o clinicas de Complejidad Alta (tercer nivel de atención) que serían los indicados para el tratamiento especializado que requieren las personas afectatas por el COVID-19, y solo existen en todo el departamento 7 equipamentos de Mediana Complejidad (segundo nivel) con una reconocida precariedad de especialistas y equipamentos.  

En una situación similar y en algunos casos peor se encuentran poblaciones mayoritariamente afrodescendientes en el Caribe colombiano, en San Andrés y Providencia y en los 50 municipios que integral el litoral Pacífico. Los afrodescendientes que se han desplazado forazadamente o migrado a las ciudades que cuentan con estos equipamentos como Bogotá, Medellín, Cali, Cartagena, por su marginación y por vivir en las zonas perifericas y mayormente sobrepobladas, debido a su precario acceso al derecho a la salud, también presenta un alto nivel de vulneración ante esta pandemia. Además en la población hay una alta taza de personas que sufren enfermedades cardio-respitatorias y de defensas, así como tuberculosis, lo cual las hace altamente vulnerables. 

En sintesis, la población afrodescendiente está en un alto riesgo ante la PANDEMIA del COVID-19 y los territorios mayoritariamente afrodescendientes no cuentan con una red de equipamentos y personal que le permita atender debidamente las posibles personas afectadas por esta enfermedad.  

En este contexto, y mientras el Gobierno Nacional estructura un Plan Diferencial Integral de respuesta ante esta crisis humanitaria que afronta el pueblo y comunidades afrodescendientes en el escenario de la pandemia del COVID-19, recomendamos:  

ABC DE MEDIDAS BÁSICAS EN EL ÁMBITO PERSONAL Y FAMILIAR2 

A. Lavado de manos frecuente. Lábese las manos con frecuencia con un desinfectante de manos a base de alcohol o con agua y jabón. En caso de no contar con estos elementos consulte con las medicas y médicos tradicionales elementos naturales que puedan “remplazar” estos elementos (ejemplo: limon, vinagre, eucalipto, matarraton, etc). Así elimina el virus si está en sus manos. Evite además dar la mano a las personas, tocarse los ojos, la nariz o la boca, aún si está usando guantes. ¿Por qué? Las manos tocan muchas superficies que podrían estar contaminadas con el virus, así que si toca los ojos, la nariz o la boca con las manos contaminadas puede trasferir el virus de las superficies a sí mismo.  

B. Adopte o refuerce las medidas de higiene respiratoria. En todos los casos al toser o estornudar, cúbrase la boca y la nariz con el codo flexionado o con un pañuelo; tire el pañuelo inmediatamente (preferiblemente en un empaque) o lávelo de inmediato y en caso de que el codo este descubierto proceda cuanto antes al lavado con agua y jabón o la limpieza con un desinfectante a base de alcohol. 

Recuerde. Al cubrir la boca y la nariz durante la tos o el estornudo se evita la propagación de gérmenes y virus. Además, si al toser o estornudar usted se cubre con las manos puede contaminar a las personas u objetos que toque.  

C. Refuerce la higiene personal, del hogar, lugares de trabajo y de los objetos de uso frecuente. Según algunos estudios el virus puede sobrevivir por fuera del cuerpo humano en superficies como el metal, vidrio y plástico hasta por nueve días, a menos que estas sean propiamente lavadas y/o desinfectadas.  

Recuerde. Limpie con frecuencia utensilios como vasos, pocillos cucharas, manijas de las puertas y lavamanos y las cosas y lugares que tienen mayor manipulación, con agua y jabón, en especial si hay personas enfermas utilizándolos. Es recomendable que si ha de salir por alguna razón, al regresar se quite los zapatos en la puerta de la casa y se cambie la ropa que utilizó, especialmente si viene de lugares concurridos. 

D. Mantenga el distanciamiento social. Mantenga al menos un metro de distancia entre usted y las demás personas, particularmente aquellas que tosan, estornuden y tengan fiebre, y definitivamente aíslese de personas que han sido probadas positivo con el COVID 19.  

Recuerde. Cuando una persona tiene una enfermedad respiratoria como el COVID-19 y tose o estornuda, proyecta pequeñas gotículas que contienen el virus. Por tanto si está demasiado cerca, puede inhalar el virus.  

E. Utilice mascarilla en los entornos de riesgo o aglomeraciones. El uso de una mascarilla clínica es una medida de higiene para limitar la propagación de determinadas enfermedades respiratorias, aunque no proporciona por si sola suficiente protección. Utilice la mascarilla cuando se presuma que existe una persona posiblemente infectada o en presencia de los síntomas, tanto en los hogares, como en los espacios públicos cerrados y abarrotados, y en general en posibles las aglomeraciones, y también si usted está enferma(o). 

Recuerde. Si usa una mascarilla ésta debe cubrir correctamente boca y nariz, no se debe tocar mientras se lleve puesta y es fundamental utilizarla y desecharla correctamente3

F. En caso de presentar alguno de los sintomas reconocidos como fiebre, tos y dificultad para respirar, cansancio o agotamiento exagerado, solicite atención médica a tiempo. Indique al personal de salud si ha estado en contacto cercano con alguien que tiene estos sintomas o en una zona en donde hay casos confirmados. 

G. Fortalecimiento de la familia extensa. Articular un mecanismo de coordinación y liderazgo de las familias u hogares, en orden a tener una caracterización de sus integrantes (género, edad, etc) y sus necesidades. Será central que cada familia tenga una estrategia de monitoreo de sus integrantes y una ruta de comunicación y acción para comunicarse dentro y entre las familias y entre estas con las organizaciones, representanciones comunitarias o autoridades etnicoterritoriales según sea el caso, al igual que con las institucionales del estado pertinentes (locales o nacionales), incluidas las sanitarias, sobre cualquier necesidad de atención o respuesta.  

H. Manténgase informada(o) y siga las recomendaciones de las autoridades y de los profesionales sanitarios. Las autoridades y profesional sanitario disponen al público de la información más actualizada y adoptan las medidas necesarias para protegerse a sí mismo y a los demás ante el COVID-19, al igual que de las zonas en donde se está propagando y para atender a las y los posibles afectados.  

Tenga en cuenta… 

En el siguiente enlace podrá acceder a las normas y lineamientos que el Gobierno de Colombia y otras instituciones del Estado han dispuesto para responder a la pandemia del COVID-19 

http://www.regiones.gov.co/Inicio/COVID-19.html

NO OLVIDE… Cuidese y cuide a su comunidad y familia…  

Ponga en conocimiento de familiares y vecinos estás medidas y tenga en cuenta que “mantener el distanciamiento social” para prevenir el contagio del COVID-19 no significa no preocuparse por las demás personas… por el contrario, aumentemos la solidaridad y los canales de comunicación con las personas que más lo necesitan, con atención especial en la situación de las personas mayores, las mujeres y niñas (que pueden ser además vulnerables a violencias basadas en género en el marco de esta emergencia). 

ABC DE MEDIDAS EN LAS COMUNIDADES, CONSEJOS COMUNITARIOS Y ORGANIZACIONES AFRODESCENDIENTES 

El proceso organizativo del pueblo y comunidades afrodescendientes en Colombia cuenta con una diversa gama de organizaciones, Consejos Comunitarios y comunidades a lo largo y ancho del país. Según el Registro Nacional Único de Organizaciones de Base y Consejos Comunitarios del Ministerio del Interior existen 1632 organizaciones de base registradas, 413 Consejos Comunitarios, y el actual Plan Nacional de Desarrollo (2018-2022) informa que existen 207 Consejos Comunitarios con algo más de 5.7 millones de hectáreas tituladas, la mayoría de ellas en la región del Litoral Pacífico (el Chocó cuenta con 64 Consejos Comunitarios con titulo colectivo con más de 3 millones de hectáreas tituladas, equivalentes al 64% de área total del departamento). Por esta razón se requiere que estas formas organizativas, en especial los Consejos Comunitarios en su calidad de autoridades étnicoterrotoriales, incrementen su nivel de preparación, alerta y respuesta, entre otras adoptando las siguientes medidas para afrontar diferentes escenarios: 

A. Planes de manejo o protocolos de respuesta. En la medida de lo posible se recomienda que cada Consejo Comunitario u organización establezca un plan de acción o protocolo de respuesta con el fin de prevenir la transmisión del COVID-19 o reducir o deterner la transmisión en caso de que se presente algún o algunos casos. Este plan debe integrar: 

  • Estrategia respuesta. Una ruta de prevención y atención ante la pandemia que permita, en coordinación con las autoridades territoriales y nacionales, en especial con las autoridades de salud y el personal médico, atender a cualquier caso sospechoso o verificado de afectación de personas por el virus; incluidas instrucciones precisas para el aislamiento y tratamiento del personal afectado (la atención a domicilio de una persona con síntomas o el transporte a un lugar de atención debe realizarse con el máximo de precaución). Es importante contar con las redes de sabedoras (por ejemplo las parteras) y medicas-os tradicionales en la conformación de esta ruta. 
  • Medidas sanitarias y de salud. Una caracterización de las necesidades sanitarias que requiere la comunidad u organización para la prevención y/o responder casos posibles o verificados de personas afectadas. Es importante determinar las necesidades sanitarias de la población mayor, niños, niñas y de las mujeres de forma diferenciada, al igual que de la personas enferma o que requieran de material sanitario específico o atención especial, incluidas las personas en situación de discapacidad.  
  • Prevención del hambre y ayuda humanitaria. Una política de seguridad alimentaria definida con relación al número de familias y personas que integren la comunidad (censo), incluida una aproximación diferencial. En los casos en que se requiera, en especial en los entes territoriales en donde habita la población desplazada, integrar una política de vivienda y alojamiento, que parta de identificar las necesidades de habitación y vivienda y servicios públicos de las familias y personas afrodescendientes, en particular para prevenir la vulneración del derecho a la vivienda y evitar expulsiones o desalojos de familias por asuntos relacionados con el alquiler, pago de servicios públicos o deuda en sus diferentes modalidades de vivienda y alojamiento.  
  • Configurar un mecanismo o red de apoyo. Identificar organizaciones, líderes, lideresas, y personas influyentes de la comunidad, incluidas las sabedoras y sabedores, para configurar una red o equipo de apoyo para desarrollar una respuesta articulada y coordinada ante el escenario de la pandemia. Es central identificar roles, responsabilidades, medios de comunicación y acción (preferiblemente virtual) como parte del procedimiento de actuación. Para no duplicar esfuerzos, en los casos que existan, debe partirse de los esquemas organizativos y redes ya desarrolladas en los diferentes territorios. Es central que las autoridades étnicoterritoriales y organizativas establezcan un mecanismo de coordinación con los gobiernos y autoridades territoriales (alcaldías, gobernaciones) para articular la respuesta. 

B. Medidas de comunicación para prevenir la transmisión. Establezca una campaña de comunicación en comunidad u organización, con medios como emisoras comunitarias, perifoneo y otros medios digitales o tradicionales, con el objetivo de difundir y dar a conocer las principales medidas de prevención hasta ahora adoptadas (entre otras las arriba señaladas) y las medidas establecidas por las respectivas autoridades.    

C. Fortalecimiento de la medicina tradicional. En el marco de esta situación la sabiduría tradicional y la medicina ancestral pueden ser herramientas para fortalecer el trabajo de prevención y migración de la pandemia, al igual que para sostener en el tiempo los esfuerzos para responder ante el virus y futuros riesgos de salud de las comunidades y personas afrodescendientes. Tener a nuestras sabedoras y sabedores medicinales y espirituales como parte de las rutas y estrategias en esta crisis es muy importante. 

D. Restricción de las visitas de familiares, allegados y otras personas en transito en las comunidades. Los Consejos Comunitarios y las organizaciones deben evitar en la medida de lo posible que personas de la comunidad que vivan o hayan estado fuera o foráneos, en especial que hayan viajado a o provengan de lugares con presencia del COVID-19, ingresen a las comunidades sin el cumplimiento de las debidas cuarentenas y demás medidas de carácter obligatorio para viajeros o visitantes.  

E. Prevenir y abordar la estigmatización social. El trabajo de los Consejos Comunitario, las organizaciones y demás involucrados deben prevenir la estigmatización social de personas que presenten síntomas o sean afectadas por el virus, pues esto puede contribuir a que las personas oculten la enfermedad para evitar la discriminación, disuadirlas de buscar el asesoramiento o la atención médica, y por lo tanto a la propagación del virus sea mayor. Se recomienda crear un entorno de confianza en donde se conozca y comunique la información sobre la pandemia, sus repercusiones y las recomendaciones sanitarias oficiales4. Además, cualquier situación de violación de los derechos debe ser expuesta de inmediato ante el público y las autoridades competentes.  

NUNCA OLVIDES… Yo me cuido, tú te cuidas, todxs nos cuidamos… 

Las comunidaes y organizaciones afrodescendientes, los Consejos Comunitarios, redes de Consejos Comunitarios y organizaciones, los Gobiernos y autoridades colombianas en diferentes niveles, los medios de comunicación, las personas influyentes clave y las comunidades tienen un importante papel que desempeñar para responder ante esta pandemia y prevenir y detener cualquier estigmatización. Todos debemos ser conscientes y considerados al interactuar, al igual que al comunicarnos en las redes sociales y otras plataformas de comunicación y mostrar conductas de apoyo en torno a la enfermedad por el nuevo coronavirus (COVID-19). Es fundamental vincularse a esas actividades para crear un movimiento y un entorno positivo que muestren atención y empatía por todos, en especial por quienes más lo necesitan. Un enfoque de derechos humanos es central para orientar la respuesta integral que necesitamos.  

RECUERDA… 

La Organización Mundial de la Salud ha establecido que la Comunicación de Riesgos y la Participación Comunitaria es esencial para la vigilancia, la notificación de casos, el rastreo de los contactos, el cuidado de los enfermos, la prestación de atención clínica y la movilización de apoyo local para las necesidades logísticas y operativas de la respuesta5PARTICIPA

CONPA, marzo de 2020