Por: Ekobio Neil Alfonso Quejada Mena

Se le llama Justicia Propia Afrocolombiana, al proceso mediante el cual, el pueblo afrocolombiano, organizado como Consejo Comunitario, desde su manera de ser, y estar en su relación en el mundo, aplica mecanismos de resolución de conflictos en sus territorios. 

De acuerdo con lo anterior, un Consejo Comunitario, es una comunidad afro organizada, en un territorio determinado, donde realiza sus prácticas, usos y costumbres ancestrales, que les permite su proyecto de buen vivir.

El derecho a la autonomía, al territorio y al ejercicio de su gobierno propio, se fundamenta en la ley 70 de 1993, la Constitución Política de Colombia de 1991, establece que el Estado colombiano, reconoce y protege los derechos de los afrocolombianos a la diversidad étnica y cultural, acoge lo dispuesto por el convenio 169 de la OIT (Organización Internacional del Trabajo)  y al mismo tiempo, ratifica los Derechos Económicos Sociales y Culturales (DESC) de estas poblaciones que tanto aportan al equilibrio del mundo. 

Los consejos comunitarios afrocolombianos, son los entes territoriales legítimamente constituidos para administrar sus territorios; por ello, han de trabajar en articulación con las administraciones municipales y departamentales y los comités locales de justicia, de los diferentes espacios de participación social que los hacen parte integral para la correcta atención al pueblo afrocolombiano.

Para ello, la Asamblea General y la Junta Directiva, han de garantizar, la aplicabilidad de lo dispuesto desde su cosmovisión (tradiciones, usos y costumbres ancestrales) lo dispuesto en el denominado: Reglamento Interno del Consejo Comunitario Afrocolombiano.

Dicho Reglamento Interno, es el gran manual de procedimientos que la Asamblea del Consejo Comunitario Afrocolombiano, ha dispuesto para administrar el buen vivir de su comunidad, en relación a los 3 pilares étnicos: Autonomía, Territorio o ancestralidad y Gobierno Propio, ha de incluir todo el ser y el quehacer de la comunidad afrocolombiana.

Por lo anterior, los Consejos Comunitarios, han de promover el reconocimiento de la espiritualidad afro o ancestralidad, como punto de partida para el diálogo intercultural y la aplicación de mecanismos de Justicia Propia, en escenarios de pos-acuerdo, reparación y conciliación en el país.

La justicia Propia Afrocolombiana en Urabá, se fortalece de los Consejos Comunitarios de: Bocas del Atrato, Los Mangos, Los Manatíes, Bocas de Río Turbo, El Roto, COMANUCO, Bocas del Río Chigorodó, Bahía Colombia (Turbo), Puerto Girón (Apartadó), Pavarandó y COSARLES Pavarandocito(Mutatá), Martin Luther King (Carepa) y Río de Guaduas (Chigorodó); con el fin de promover la paz y la sana convivencia en Colombia y la digna relación con la Madre Tierra, quien nos ha cuidado y ahora requiere de nuestra sabia protección. 

En tal sentido, el instrumento más eficaz, legalmente dispuesto por el Estado colombiano para promover la dignidad afro, es la Etnoeducación. Un proceso mediante el cual, en el caso puntual, los Consejos Comunitarios, desde sus Plazas Etnoeducativas, aplican lo dispuesto en los Reglamentos Internos, en cuanto a la intención educativa que el derecho ancestral exige, y la legislación nacional e internacional reconoce para esta población.

La etnoeducación, es un ejercicio pedagógico de la justicia propia afrocolombiana, ya que ha de promover la dignificación de los usos y costumbres, el fortalecimiento de su identidad ancestral, la promoción de la dignidad, la participación de la mujer, ancianos, niñez, la juventud y demás grupos poblacionales, y aporta a la su interacción en el mundo con los otros saberes de integración social en el país. 

También, le compete a la Etnoeducación Afrocolombiana, la promoción del ejercicio del derecho a la comunicación de las comunidades afrocolombianas como uno de los mecanismos para la defensa y garantía de nuestros derechos e intereses colectivos. 

Por todo lo anterior, las instituciones educativas, los Comités Locales de Justicia, corporaciones ambientales, entre otras instituciones, que se localicen en los territorios afrocolombianos, han de conocer y difundir sus Reglamentos Internos, como mecanismo de respeto por la Autonomía y reconocimiento a la Soberanía de su Gobierno Propio. 

En suma, la justicia propia afrocolombiana, es un instrumento de la sabiduría ancestral, por medio de la cual el pueblo afrocolombiano, haciendo uso de su legado histórico, de sus tradiciones, usos y costumbres aplica la armonización de sus territorios, escenario sagrado de múltiples formas de relacionamientos vivientes.