Hoy, 1 de mayo, se conmemora el Día Internacional de los Trabajadores, el cual surge a raíz de la lucha constante que se ha tenido por la generación de garantías para el trabajo digno. Este, es recordado desde 1886 ya que un grupo de trabajadores inició una huelga en la ciudad de Chicago, en Estados Unidos, ante los extensos turnos y las condiciones precarias a las cuales se enfrentaban en sus espacios laborales.

Esto permitió que al día de hoy las franjas de trabajo sean de 8 horas y no exista contratación de niños y niñas en las empresas. Y si bien las garantías para el trabajo hoy son positivas para una fracción de la población, también nos hace reflexionar sobre las carencias que vive la población afrocolombiana en términos de empleabilidad.

Desafortunadamente aún hoy, los espacios laborales están permeados por un marcado racismo y sexismo, lo cual hace que el 85% de la población afrocolombiana viva en situación de pobreza, además el 75% de nuestros pueblos recibe una remuneración menor al Salario Mínimo Vigente, además en trabajos de alta inestabilidad y también existen notables barreros de acceso a la educación superior.

En el caso de las mujeres negras, buena parte de ellas trabajan en hogares de familia haciendo labores domésticas que en ocasiones no permiten disponer de tiempo adecuado para permanecer con sus familias ni recibir las prestaciones de Ley, además de recibir malos tratos por su género y etnicidad.

Es por ello que desde la Conferencia Nacional de Organizaciones Afrocolombianas C.N.O.A. hacemos un llamado a las entidades del Estado para garantizar el acceso a espacios laborales diversos y a distintos niveles para nuestra población, con remuneraciones adecuadas y que permita potenciar las capacidades individuales para el bienestar de nuestras comunidades y el país.