Ilustrando el Legado de La Comisión de La Verdad

Como parte de los compromisos adquiridos con la firma de los acuerdos de paz, entre el gobierno de Colombia y las Farc-ep, nace la Comisión de la Verdad con el objetivo de contribuir al esclarecimiento del conflicto armado desde el año 1958 hasta 2016. Esta es la primera comisión del mundo que, desde su inicio hasta su final, contó con un enfoque, una metodología, una consulta previa, una dirección y un capítulo específicamente de pueblos étnicos, garantizando una perspectiva antirracista, participativa y plural de lo ocurrido durante el conflicto.

Para el pueblo afrocolombiano esto ha significado la posibilidad de entender cómo la forma en la que el conflicto armado impactó sus cuerpos, sus vidas, sus comunidades y territorios, tiene una relación directa con el racismo y la discriminación que se consolidaron como mecanismos de dominación y exclusión desde la colonia. Así como recordar y entender las causas de violencias como lo ocurrido en Bojayá, una de los varios hechos de violencia contra el pueblo afrodescendiente que se convirtió en un hito. De igual manera, resaltar y posicionar las luchas y resistencias colectivas y territoriales que como pueblo afrocolombiano se han ido tejiendo, como las las caravanas por la paz que recorrieron diferentes ríos buscando restablecer el derecho a la libre circulación que el conflicto armado estaba obstruyendo.

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Esta ilustración está inspirada en la firma del acuerdo de paz y la creación de Comisión de la Verdad y su informe final en donde existe un capítulo específicamente de pueblos étnicos, que garantiza una perspectiva antirracista, participativa y plural de lo ocurrido durante el conflicto. Esta imagen agradece y destaca el trabajo de la Comisión de la Verdad, a través de la representación, de las imágenes del territorio y los ríos, tan importantes para el pueblo afrocolombiano, la iglesia de Bojayá, las caravanas por la paz que permitieron la libre circulación por el río en medio del conflicto, las cantaóras de Bojayá quienes acompañaron con su voz la firma de los acuerdos de paz y siguen trabajando en no olvidar a través de sus cantos, las botas que se quitaron los exguerrilleros y que ahora están plantadas con flores, el abrazo de sanación, y los rostros de María Angela Salazar y Leiner palacios, comisionados de la verdad, a quienes agradecemos su entrega para garantizar el enfoque etnico dentro del trabajo de la Comisión.