Junio 7 de 2016.

Las mujeres de la Comisión Étnica para la Paz y la Defensa de los Derechos Territoriales, rurales y urbanos donde muchas de nuestras comunidades Indígenas y Negras estamos movilizándonos en la Minga Nacional, que estamos desde el océano pacifico, diferentes municipios, territorios Indígenas y afros hasta las calles de todas las ciudades del país, exigimos que se nos respete la autonomía y el derecho a la participación y la movilización pacífica, que nos escuchen y sea abierto un espacio real y contundente para expresar nuestra visión para la paz en el país y especialmente cómo la concebimos desde nuestros territorios.

Estamos movilizándonos con nuestras comunidades y por Colombia, por el cuidado de nuestros territorios ancestrales, del agua y la Madre Tierra en su integralidad, nos movilizamos en contra de la minería ilegal e inconstitucional, contra las múltiples formas de violencia física y estructural que nos afectan de manera especificas a las mujeres, nuestros hijas(os) y sus comunidades. Somos emisarias de propuestas propias y milenarias para el buen vivir, el cuidado de la vida y un presente digno y futuro honroso para nuestras hijas e hijos.

Como mujeres y comunidades Negras e Indígenas, hemos sido las más afectadas, olvidadas, marginalizadas e invisibilizadas en la historia del país, dentro del conflicto armado, social, económico, político y ahora en la decisión de la salida negociada al conflicto armado. Estamos convencidas de lo necesario de este proceso iniciado y saludamos sus logros importantes, incluyendo la acertada instalación de la Subcomisión Técnica de Género, aunque ésta también carezca de la perspectiva étnica.

Nosotras desde la Comisión Étnica y sus organizaciones, hemos intentando contribuir desde nuestra perspectiva y experiencia, a la misma. Hemos comunicado desde las organizaciones Indígenas y Afrodescendientes múltiples veces desde 2012 en el 2013, 2014, 2015 y ahora en 2016, a las partes en los diálogos, nuestro interés de ser escuchadas y ser actor@s en la construcción de la paz para que nuestros derechos alcanzados y consagrados en la Constitución del 1991 no sean violados, ni regresados, y que sea el reconocimiento y respeto a la diversidad que somos, el camino que contribuya al establecimiento de una Paz real, reparadora para toda la sociedad colombiana, y en especial para quienes hemos sido más afectadas por su ausencia, nuestras comunidades Negras e indígenas.

Hacemos memoria de nuestros múltiples acciones para iniciar un relacionamiento franco y directo, hemos enviamos cartas, comunicados, establecimos conjuntamente la Comisión Étnica para la Paz y la Defensa de los Derechos Territoriales el 8 de marzo de 2016, día Internacional de los derechos de las mujeres. Nuestra Comisión Étnica está conformada por las organizaciones más representativas de las comunidades y territorios indígenas y afrodescendientes del país. Desde entonces hemos colaborado, conjuntamente, como movimiento étnico, para poder llegar a la Habana con nuestras propuestas y aportes.

Sin embargo y aún con los avances importantes en la Habana y el recién anuncio que las comunidades negras, indígenas y room, serán invitados a una audiencia con la Mesa de Diálogos el mes de junio, creemos que es una convocatoria tardía y queda por verse si serán quienes han hecho una gran parte del trabajo para visibilizar la necesidad de dialogar con la Mesa.

Hacemos parte del descontento de nuestros Pueblos frente a los incumplimientos y la falta de vinculación y participación real y efectiva en la construcción de una nueva sociedad que parta del reconocimiento a la diversidad, que valore y se esmere en construir las condiciones que garanticen el ejercicio de los derechos étnicos territoriales como vía también de soportar el contexto soberano y democrático colombiano. Queremos decir lo que tenemos que decir, sin las restricciones institucionales que han sido tan prevalentes. Queremos salvaguardar nuestros derechos étnicos y territoriales.

Queremos plantear la mejor ruta para la implementación de los acuerdos de Paz en nuestros territorios y así evitar nuevas formas de conflicto y violencia en la implementación del proceso que golpee y profundice la desigualdad en nuestras comunidades.

Como mujeres de la Comisión Étnica exigimos vinculación y participación formal de la Subcomisión Técnica de Género y dialogar sobre nuestras perspectivas colectivas, diferenciales y étnico-territoriales, y proponer conjuntamente las rutas para la implementación y verificación de los acuerdos en nuestros territorios y comunidades. Al contrario de ser un obstáculo a los Acuerdos de la Habana ofrecemos nuestra experiencia organizativa, pero sobre todo comunitaria, en la construcción de una implementación de acuerdos que permita a la Paz Colombiana florecer.

La Minga Nacional, es la manifestación concreta de la diversidad que somos el pueblo colombiano, de campesin@s, afrodescendientes, indígenas, estudiantes, sectores populares. Ésta diversidad muestra que somos actores, que tenemos propuestas, y que no aceptaremos la imposición de políticas que vayan en contra del cuidado de la vida. La Minga Nacional también ejemplifica que se viene un país cuya diversidad debe tomar la palabra como ahora ha tomado la acción, que es con esta diversidad que se llega a acuerdos y se implementan, somos actor@s construyendo país, la expresión de la implementación de la Participación Política, por eso: ¡tenemos derecho a movilizarnos pacíficamente sin la violenta represión del estado! Y sin embargo, es eso lo hemos vivido y visto estos días de Minga Nacional.

No tiene sentido tal nivel de represión contra los Pueblos, no tiene sentido ningún uso de fuerza contra Pueblos sin armas, cuando llegamos a las calles y a la movilización porque es la única opción que nos dejan.

Por ello se llevó acabo esta gran movilización debido a que el gobierno no cumple lo acordado con los Pueblos Indígenas, Afros y campesinos, la violación a nuestros derechos individuales y colectivos persisten de manera sistemática hasta el día de hoy y nuestra participación real no se refleja en los diversos espacios de manera contundente requerimos de un verdadero tejido social que refleje a diversidad existente en Colombia.

Somos actor@s de este momento histórico para Colombia y las mujeres de la Comisión Étnica para la Paz y la Defensa de los Derechos Territoriales tenemos mucho por aportar. No más violencia contra la Minga Nacional! Cumplan y honren la palabra con los Pueblos. Respeten nuestro derecho a participar y a construir entre todos el país en el que queremos vivir.

Mujeres de la Comisión Étnica para la Paz y la Defensa de los Derechos Territoriales.

Estamos en Minga Nacional Por la vida!!!